jueves, 30 de mayo de 2013

TODO MÍO


Habrás de pensar Wero, que nunca te escribo, que nunca te pienso, que nunca te amo.

Habrás de saber que lo hago todo el tiempo. Que te guardo aquí abajo, aquí arriba, aquí en medio. Que te guardo todo porque fuiste un ángel. Que te mantengo a mi lado aunque tú ya andes por ahí olvidándolo todo.

¡Ay, Wero! Qué ganas tuve de amarte, de hacerte mío, de hacerte nuestro. Pero tú eres todo tuyo, amor. Tú nunca serás de alguien, porque así es tu alma; porque corres a tu mente, la que nunca está quieta.

Ojalá hubieras sido tú, tú sin tu pasado, tú sin tu madre fiera, sin tus amigos de farra, sin tu amor a la fiesta y a ti mismo. Pero entonces no serías tú, serías otro y a mi me gustabas tú, Wero de manos largas.

Hubiera sido muy fácil, hubiera sido romántico que fueras tú. Pero soy yo, soy yo la que quiere todo, y todo no eras tú.

Discúlpame si no te llamo, es que prefiero amarte de lejos para verte valiente, para leer cómo intentas que no falten comas, para esperar que seas quien puedes ser. Acá voy a estar siempre porque me gusta verte, me encanta verte. ¿Qué le hago, wero? ¿¡Qué le hago si tú eres tú yo soy necia¡?

Voy a fingir que no extraño tus brazos, esos donde me sentía en calma. Voy a olvidar la sazón de tu cocina, el sabor de tus vinos, el olor a pasto en Tepoztlán. Los voy a olvidar porque así empezaré a recordarte siempre, Wero chulo. Todo mío para siempre.



No hay comentarios:

Publicar un comentario